18/1/17

Guerra Civil y Memoria



Un grupos de alumnos de 2º de Bachillerato del IES "Alto de los Molinos" de Albacete asiste a la conferencia de Julián Casanova sobre el tema de la Guerra Civil y la Memoria. El profesor ha hablado sobre la necesidad del conocimiento, el debate, la reflexión......... de los hechos más traumáticos contemporáneos y, también, sobre los silencios y maldades de los libros de texto. Los alumnos se interesan por la Historia reciente de España y sus pruebas de selectividad que, en estas fechas, aún no conocen temario y modelo de examen. Aporto que los silencios y supuestas neutralidades interesan a nuestros gobernantes porque sirven para desmovilizar a la sociedad

Conferencia de Julián Casanova

16/1/17

¡Cómo eran estos monarcas!



Pincha en el enlace para conocer aspectos desconocidos de la realeza
 http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2015/01/14/54b683e322601da76c8b456d.html

La Restauración


 
Elena Sanz y su querido Alfonso XII
Alfonso XII, nació en el Palacio Real de Madrid el 28 de noviembre de 1857, fruto del matrimonio de la reina Isabel II y de Francisco de Asís (aunque parece que el padre biológico fuese de Puigmoltó). El triunfo de la Revolución de 1868 le obligó a exiliarse en París, junto al resto de la Familia Real. Durante los años de exilio completó su formación académica y militar en París, Viena y Sandhurst (Inglaterra).
     En 1870, su madre abdicó en favor de su hijo Alfonso. Las dificultades internas de la I República, la prolongación de la guerra con Cuba y el inicio de la tercera guerra carlista hicieron que aumentara el número de partidarios de la causa alfonsina. Tras el golpe de Estado del general Pavía, que acabó con la I República, Cánovas del Castillo restauró la monarquía borbónica, con el apoyo del Ejército, en favor de Alfonso. Con la firma del Manifiesto de Sandhurst (diciembre 1874), el futuro monarca se declaraba partidario de la monarquía parlamentaria. El 29 de ese mismo mes, en Sagunto, el general Martínez Campos proclamó como nuevo Rey de España a Alfonso XII mientras que Cánovas del Castillo se hizo cargo del Gobierno en espera de la llegada del nuevo rey, desde el exilio.
     Alfonso XII llegó a Barcelona en enero de 1875 y tres días después a Madrid. Con la restauración monárquica se consolidó un sistema político dominado por el caciquismo de la aristocracia rural y una oligarquía bipartidista: el Partido Conservador, liderado por Cánovas del Castillo, y apoyado por la aristocracia y las clases medias moderadas, se repartía el poder político con el Partido Liberal, liderado por Sagasta, y apoyado por industriales y comerciantes.
     Durante el reinado de Alfonso XII, España se mantuvo neutral en el contexto de la política internacional europea; Cánovas argumentaba que los recursos de España se tenían que dedicar a consolidar el nuevo régimen político de la Restauración. Se consiguió terminar con la tercera guerra carlista y el conflicto con Cuba. En el marco de una nueva Constitución, la de 1876, se tomaron una serie de medidas conducentes a una centralización jurídico-administrativa del Estado.
     Alfonso XII se casó en enero de 1878 con su prima María de las Mercedes de Orleans, sobrina de Isabel II y nieta del rey Luis Felipe de Francia. La reina murió seis meses después y al año siguiente Alfonso se volvió a casar con María Cristina de Habsburgo-Lorena, archiduquesa de Austria. De este matrimonio nacieron tres hijos: María de las Mercedes, María Teresa y el futuro Alfonso XIII, seis meses después de la muerte de su padre. Alfonso XII murió en El Pardo, víctima de la tuberculosis, el 25 de noviembre de 1885. (Biblioteca Cervantes)

14/1/17

Alfonso XII

El hijo de Isabel II era un chico moreno, bajito, no mal parecido, con el rostro menudo y enmarcado por grandes patillas, a la moda prusiana. De salud andaba solamente regular. Tenía afición a las mujeres, no se sabe si por tuberculoso o por Borbón, y también le gustaba codearse con el populacho en tabernas y colmaos, como a su abuelo Fernando VII. 

Alfonso llegó a España a los dieciocho años, después de cinco de exilio. Su madre intentó seguirlo, pero Cánovas, a cuyos buenos oficios debía Alfonso el trono, se negó en redondo. Lo que no pudo impedir fue que el pipiolo se casara con su prima hermana, María de las Mercedes de Orleans y Borbón, de la que estaba muy enamorado. Esto de que un rey se casara por amor, como los pobres, prestigió mucho la monarquía a los ojos del pueblo. Pero poco duró el casamiento. A los seis meses la reina falleció de fiebres tifoideas. 

(…) El rey necesitaba un heredero que garantizase la continuidad de la monarquía, lo de siempre, así que volvió a casarse, esta vez sin tanto entusiasmo como la primera, por deber de Estado, ya que su segunda esposa, María Cristina de Austria, no era lo que se dice su tipo. A él le gustaban llenitas, a la moda de la época, y Cristina era, más bien, delgada y huesuda. Además, tampoco era un dechado de simpatía y cordialidad, sino envarada y seca, el tipo de institutriz germánica. Y culta, eso sí, que la señora hablaba varios idiomas y tocaba el piano, pero a don Alfonso la cultura lo traía al fresco.